15/3/14

El monstruo que hay en mí renace de su extinción por Ivet Sarkis

            Ya hemos llegado, lo presiento. El fuerte sonido de los motores del helicóptero nos avisa de que estamos a punto de aterrizar. Mis compañeros preparan sus mochilas listos para salir. Es mi primer viaje de expedición con los mejores científicos del mundo y guardaespaldas por si pasa algo. Pero eso no me quitaba los nervios y ya podía vislumbrar como mis verdes venas empezaban a salir por mi brazo. Me pongo el jersey ocultándolas mientras me llevó las manos a la cabeza.
            “Contrólate” pienso mientras cierro los ojos y respiro profundamente. “Puedes hacerlo”. La verdad es que me pasa desde hace mucho tiempo pero no se lo que significa, nunca he dejado que aquello me controlarse y mucho menos que nadie lo supiera.
            -¿Te encuentras bien?-abro los ojos encontrándome con una de las alumnas en prácticas que nos acompañaba. Me levantó disimulando.
            -Sí, estoy bien, solo necesito un poco de aire….
            -Tranquilo, también es mi primera expedición, es normal estar nervioso.-Cargó su mochila.-Por cierto, ¿Cómo te llamas?
            -Soy Héctor, Héctor Mawson.
            -¿Eres el hijo de Arthur Mawson?-Asentí lentamente.-Siento lo de tu padre, tuvo que ser muy duro.
            -¿Lo conociste?
            -Me estuvo enseñando durante el principio de mis prácticas como investigadora, me ayudó mucho, era un gran hombre.-“Sí, lo fue”.-Por cierto, yo soy Isabel Montero, pero puedes llamarme Isa.
            Ayudo a preparar el equipo y nos ponemos en camino. Observo el cuaderno de mi padre releyendo todas sus notas una y otra vez. “Aquí es donde debe de estar aquello que estaba investigando, pero….no entiendo…hay cosas incompletas.
            -Pequeño Mawson, ha podido descifrar algo de interés en las notas de su padre?-Raúl, el jefe de los investigadores espera mi respuesta ansioso.
            -Aún estoy en ello, hay cosas que no concuerdan…-le respondo intentando unir en mi cabeza palabras y dibujos que no tenían que ver.
            -Piense como su padre….quizá le ayude.-y me dejó en mis pensamientos mientras se dirigía de nuevo como cabeza de fila al principio del grupo. “Como voy a pensar como él, si casi no lo conocía” y en el fondo tengo razón. Casi nunca venía a casa debido a sus continuas expediciones e investigaciones. Si he hecho este viaje no es para hacerme como mi padre, no, tan solo cumplo mi promesa. Terminar el descubrimiento que él no pudo terminar para descubrir mi legado. Era lo único, por lo general yo era un fracaso en las ciencias puras y si había descubierto donde se hallaba esta isla fue por la carta que me dejó antes de morir.

“Hijo mío,
Se que no he sido el gran padre que hubieras querido que fuera, pero necesito que leas esto hasta el final.
Todo lo que hice no merece tu perdón, pero no me quedo otro remedio. En una de mis investigaciones descubrí algo, peligroso pero increíble. Nunca lo conté ni lo hice público, quería que todo estuviese perfecto antes de terminarlo, pero me dejé llevar y las cosas no salieron muy bien así que ese día nunca llegará.
Por eso quiero que me ayudes, busca la isla y destrúyelo. Sino las fuerzas de la naturaleza alteraran un equilibrio que no se vio durante eras y nada ni nadie, ni siquiera la ciencia, podrá restablecerlo. Aquí te dejo las coordenadas para encontrarla, y puedes pedir ayuda en TERMIXE, diles que vas de parte mía, pero no les hables de esta carta.
Suerte y siento los problemas que haya podido causarte.”

-¿Qué es eso qué tienes ahí?-Preguntó uno de los científicos.
-Nada, es la libreta de mi padre.-le respondo enseñándosela.
-No, eso no, lo que has escondido en tus bolsillos.-Me quedo parado sin saber muy bien que hacer. Sé que no debo fiarme de estos tipos, pues tan solo desean una única cosa, descubrir cosas para alcanzar la fama y la gloria, colgarse las medallas por el trabajo de mi padre. Y eso no es lo que necesito ahora mismo. Los demás se quedan mirándome esperando que saque aquel papelucho que había escondido. “Ahhh…sé que me voy a arrepentir de esto” Y empiezo a correr sin llegar muy lejos pues una bala impacta sobre mi hombro izquierdo. Caigo de rodillas mientras siento mi sangre correr por mi espalda.
-Eres un tonto, niño.- Y me empuja hasta quedar tumbado boca abajo. Se acabó, este es mi fin. Todo en mi interior grita de furia por la emboscada que me acababan de hacer. La herida me empieza a latir al mismo compás que mi corazón.
-Mire detrás de la carta, hay más números con coordenadas.-Raúl se acerca a verlo y se queda pensativo.-Esto no son ninguna coordenada.
Ahora, sus voces se oyen como un eco en mi cabeza ensornecido por el sonido de mis huesos. Mis uñas empiezan a crecer hasta convertirse en garras mientras en mis brazos las venas sobresalen tiñendo mi piel de un color marrón dorado. Mis dientes se alargan quedando todos afilados como cuchillas. Me estoy dejando llevar por mi furia dejando salir algo que no creía que fuera a descubrir jamás.
-Mongoliensis-gritó Raúl mientras se alejan poco a poco de mí.-traigan eso.
Ya no soy dueño de mí mismo, tan solo les observo atento mientras veo como sacan unas escopetas apuntándome. Corro hacia ellos a una velocidad sobrehumana llevándome a varios de ellos. Los gritos comienzan en mi cabeza. Ya nadie puede escapar de mí, pues la sangre de mis aliados se ha convertido en las de mis presas.
“¿Un velociraptor?”  Hasta que fui dueño de nuevo de mi conciencia siguiendo en mi forma. Sangre escurría por mi boca de dientes afiliados, amenazantes. Oí un sonido, debajo de mí se encontraba tumbada, Isa, en estado de shock mientras a su lado permanecía su mp3 en el que sonaba una música muy familiar.
Even if I seem dangerous, 
Would you be scared? 
El sonido fue seguido de unos pasos y un arma cargandose detrás de mí. Mí oído se agudizó. “Vamos, pequeño atácala, lo estoy esperando, no es a ella a la que necesitamos…”
I get the feeling just because; 
Everything I touch isn't dark enough 
If this problem lies in me 
Miré de reojo mientras se acercaban preparados para atacar. Fingí atacarla hasta sentir el disparo que lo aplaqué al instante sin sentir el más leve roce de la bala.
I'm only a man with a chamber who's got me, 
I'm taking a stand to escape what's inside me.
¿Héctor?
Ella me mira a los ojos sorprendida mientras una lágrima cae por su mejilla. Y fue cuando me abalancé sobre ellos esquivando sus débiles ataques dejando continuar al monstruo que llevaba dentro. Ahora pagarían aquello en lo que me habían convertido.
A monster, a monster, 
I'm turning to a monster, 
A monster, a monster, 
And it keeps getting stronger. 
No sé cuanto tiempo pasó hasta que mi mente vuelve a aclararse, mi cuerpo se relajó, Isa continua tumbada en el mismo lugar con los ojos cerrados respirando entrecortadamente. Lentamente, mi cuerpo volvió a su forma humana. Cogí la ropa de uno de los cadáveres, y me siento pensando en todo lo que había pasado, sin pestañear.
Can I clear my conscience, 
If I'm different from the rest, 
Do I have to run and hide? (oh, oh, oh) 
I never said that I want this, 
this burden came to me, 
And it's made it's home inside (oh, oh, oh)
La música sigue sonando, ¿acaso solo habían pasado segundos? Cogí una de las pistolas de mis presas. “¿Así que eso era el último deseo de mi padre? Destruir aquello que descubrió, lo único que le faltaba era la última pieza del rompecabezas; es decir, yo”
            -No estaba tan lejos como pensabas, padre.-Susurro para mí mismo mientras aplasto con mi mano aquel pedazo de metal pulverizándolo en el acto.
            -¿Héctor?-me doy la vuelta, Isa se encuentra detrás de mí.- ¿Te encuentras bien?-¿Y era a mí a quién le preguntaba? Después de…Debería haber sido yo el que se lo preguntara. Asiento.-Lo siento, si hubiera sabido lo que pretendían, ni siquiera sabía…
Me da un abrazo apoyando su cabeza en mi hombro. La correspondo pasando mis brazos por su espalda de manera protectora.-Encontraré la manera de ayudarte.-susurró contra mí.
            -Gracias.-le respondo. Nos levantamos y nos dirigimos lejos de aquella catástrofe cogidos de la mano. Mientras en mi cabeza no paro de pensar en aquellas palabras que Isa había pronunciado en forma de promesa que posiblemente no se cumplirá. Y recuerdo la carta de mi padre. El monstruo que hay en mí no desaparecerá tan fácilmente y menos cuando ha renacido de una extinción de la que lleva condenado desde hace 251,0 ±0,4 millones de años en una era donde mi monstruo interior era uno de los reyes del lugar.
I'm only a man with a chamber who's got me, 
I'm taking a stand to escape what's inside me.
A monster, a monster, 
I'm turning to a monster, 
A monster, a monster, 
And it keeps getting stronger. 



3 comentarios:

  1. Me ha gustado el relato, ¡está muy bien!

    un abrazo!

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  2. Muchas gracias Cristian, me alegro de que te haya gustado.

    Besos
    Ivet Sarkis

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  3. Muy buen relato, desde luego.
    Vengo desde el blog de vuestra madrina y por aquí me quedo. Mucha suerte con vuestro blog.
    Besos:)

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